Los campos de concentración de Castro
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Las Bibliotecas Independientes y la Violacion de la Libertad de Expresióo en Cuba

Las Bibliotecas Independientes y la Violación de la Libertad de
Expresión en Cuba (Ponencia en el seno de la Sociedad Internacional de
Derechos Humanos, 5-6 de Mayo, Alemania)
2006-05-13

“Demócrata, en definitiva, es aquel que admite que el adversario puede
tener razón, que le permite por consiguiente, expresarse y aceptare
flexionar sobre sus argumentos.”
“Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en
todo.”
Albert Camus

Introducción

La violación a la libertad de expresión e intelectual son pruebas que
desabrigan el carácter represivo del régimen cubano y su extensión
permanente califica al modelo como una dictadura total, capacitada para
ejercitar la maldad y limitar todos los derechos fundamentales del
pueblo. Son más de cuatro décadas de oscurantismo, desconfianza y
tirantez donde la prensa y el libro subsisten cautivos y obligados a
exponer un solo punto de vista que generalmente debe ir en el sentido
que la nomenclatura ordena. Se trata, justamente de un ejercicio
dogmático e inescrupuloso que deja de ser periodismo y literatura
convirtiéndose en propaganda ideológica y convocatoria sistemática para
mancillar a la verdad.

En todo el escenario del poder total se concibe que el acceso libre a la
información deba poseer como intermediario único al estado. Este
organismo coercitivo dictamina qué debe leerse en el país. Generalmente,
orientan acceder a aquellos autores que coinciden con el pensamiento
oficial o con el conjunto de la ideología dominante. Esa obsesión
proviene del temor de las autoridades a la autenticidad informativa y a
los valores que sustentan los hombres libres.

En este clima de negativas e incoherencia surgen las Bibliotecas
Independientes de Cuba. Fueron las propias palabras del gobernante Fidel
Castro en la VII Feria Internacional del Libro de La Habana celebrada en
febrero de 1998, cuando expresó: “En Cuba no hay libros prohibidos, lo
que falta es dinero para comprarlos”, lo que motivó la creación de esta
iniciativa cultural libre en la isla, convirtiéndose rápidamente en una
de los más atractivos y tangibles proyectos de la emergente sociedad
civil que bajo represión y censura opera en Cuba.

¿Por qué las Bibliotecas Independientes?

“A lo largo del tiempo, nuestra memoria va formando una biblioteca
dispar, hecha de libros, o de páginas, cuya lectura fue una dicha para
nosotros y que nos gustaría compartir”
Jorge Luís Borges

En el mundo libre se concibe a una biblioteca como un espacio reducido o
amplio donde se expone un número determinado de libros para que una
comunidad determinada haga libremente uso de ellos. En esos espacios se
accede sin limitaciones a cualquier obra o autor dependiendo
exclusivamente de los intereses del lector.

La biblioteca según el diccionario Larousse es una “colección de libros
o manuscritos. Lugar en que se guardan (libros). Muebles con estantes
donde se colocan libros” (1) Pequeño Laurosse Pág. 155 1999. Buenos
Aires. Argentina.

“Si el término biblioteca proviene del griego theka-caja- y
biblion-libros-, sería biblioteca el lugar donde se guardan o custodian
los libros. En el lenguaje cotidiano se ha entendido por biblioteca
tanto el armario, mueble o estantería donde se guardan, el local o
edificio, la institución o entidad de lectura pública, y la colección de
obras análogas o semejantes entre si que forman una serie determinada”
(2) J. A. Gómez Hernández. Gestión de Biblioteca. Murcia: DM, 2002.

Estas definiciones son importantes porque permiten establecer un
principio básico y determinista acerca de las Bibliotecas Independientes
de Cuba. Esos espacios pequeños ubicados en hogares, con estantes
deteriorados y muebles frágiles, dispuestos a ofrecer al público
únicamente libro e información desideologizada bajo condiciones
especiales de control y vigilancia política, son bibliotecas.

Al compararlas con las que existen en el mundo se observan grandes
diferencias. No es solo su tamaño y la cantidad de libros que forman su
patrimonio lo más singular. Tampoco el hecho de estar ubicadas en
hogares sin tener acceso a Internet, teléfonos, muebles cómodos e
iluminación correcta. Lo más característico es la labor educativa y de
información libre que desempeñan en una sociedad totalitaria y enferma
de odio, bajo amenazas, encarcelamiento, registros y confiscación de libros.

Su creación es resultado de un exabrupto del señor Fidel Castro cuando
en la Feria del Libro de La Habana expresó una idea contraria a lo que
hace en la práctica. Esa dicotomía disfuncional, por parte del
gobernante, indica el doble rasero que impera en su doctrina ideológica.
Aquellas palabras impulsivas, me sirvieron para diseñar, junto a mi
esposa, lo que hoy todo el mundo conoce como Bibliotecas Independientes
de Cuba. Aquel mensaje del dictador cubano demostró que su régimen
personalista tiene enormes fisuras que pueden aprovecharse para
instituir espacios alternativos de convivencia libre. En la misma
medida, los riesgos por asumir el desafío que significa ofrecer libros
sin la autoría oficial son inevitablemente altos y peligrosos pero
ubican al cubano que lo emprende en una postura plausible y responsable.

Las palabras de Castro fueron el factor que predispuso y fortaleció
nuestra voluntad de ejercer el derecho a acceder libremente a los libros
y compartirlo en nuestros hogares con el resto de la comunidad. Eso no
quiere decir que antes no existieran similares resquicios en el sistema
y que la libertad intelectual fuera respetada.

Las bibliotecas independientes surgen como una necesidad trascendental
de la sociedad cubana actual que acostumbra a esperar la información
del régimen sin interrogantes acerca de la misma y sin poder
cuestionarse el contenido de esta. Su surgimiento ha permitido romper el
monopolio de la información que siempre ha gravitado exclusivamente a
favor de la entidad coercitiva y de los jerarcas del departamento
ideológico de orientación revolucionaria.

El pueblo cubano tiene la misma sed de información que de libertad.
Ambas necesidades se derivan de un estado de crisis superior originado
por el deterioro sistemático de las libertades básicas en el país y la
perseverancia en la represión contra toda acción contestataria e
independiente. La miopía del oficialismo y el miedo a la verdad han
confinado al pueblo en un sistema de tabulación y anti valores,
originándose, por su efecto pérfido y engañoso, un desconocimiento de
todo cuanto ocurre más allá de las fronteras de la isla. La manipulación
de los medios, en poder del estado, sirve para convocar al ciudadano al
fracaso de una revolución, secuestrada en sus propios errores, para
subvertir el orden moral de la nación y para mutilar cualquier
iniciativa que tienda a tener una visión critica de la realidad nacional.

Son necesarias las bibliotecas libres porque ellas pueden ayudar,
indiscutiblemente, a erigir el tejido social en una Cuba post Castro.
Se pueden concentrar enseñando a pensar al ciudadano, preparándolos para
poner en práctica nuevas fórmulas de coexi
stencia libre cimentadas en
los principios democráticos que el país necesita.
También tienen la capacidad de ponderar liderazgos en las comunidades,
organizar a los vecinos, mediante el poder de la información, para que
aprendan a demandar sus derechos y ejercitar sus libertades.

Un Libro y un Autor

“Montag…pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión,
paradójicamente, no es sofocar incendios sino la de provocarlos para
quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente
prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag esta
prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el
país de Montag hay que ser feliz a la fuerza…”
Del libro Fahrenheit 451, Ray Bradbury

La lista de libros y creadores censurados es enorme e incluye a autores
cubanos y extranjeros. Todos, de alguna manera, han criticado al régimen
de Castro o el contenido de sus obras, infaliblemente, acusa a los
sistemas totalitarios por su agresión a las libertades fundamentales del
hombre y la violación de todos sus derechos. Para ilustrar el caso de la
censura en Cuba basta con presentar a un autor y a un libro prohibido.
Estos dos ejemplos sirven como prueba de la violación a la libertad
intelectual del régimen cubano desde su llegada al poder en 1959.

Fuera del Juego es un excelente libro del desaparecido Heberto Padilla,
un poeta pinareño que a la llegada de Castro al poder cuestiona al
sistema y en un discurso poético de incalculable valor sitúa su
perspectiva ante la dictadura. Aquella publicación, crítica y
desafiante, desencadenó una oleada represiva contra Padilla y otros
intelectuales considerados polémicos y controversiales para las nuevas
autoridades.

El escritor fue encarcelado y luego obligado a realizar un Mea Culpa.
Ese acto desdeñable y desmedido, recordó a otros intelectuales en el
extranjero los métodos estalinistas contra la intelectualidad rusa
durante el período más oscuro de la revolución soviética.

Virgilio Piñera, es considerado el mejor dramaturgo cubano del siglo XX.
Su obra trasciende lo cubano desde una cosmovisión moderna donde el
punto de vista referencial, sacado de su pluma, es un mundo casi
alucinante y real que implica los detalles más simples y complejos de La
isla entera y su suerte. El también fue víctima de la represión de
Castro contra los intelectuales.

Permítanme acudir a Ana Belén Martín Sevillano que en su ensayo De
Virgilio Piñera a Reinaldo Arena: Homosexualidad y Disidencia explica,
como pocos, la suerte de este genio de la literatura cubana, desconocido
por la mayoría de los lectores en Cuba, a pesar de las correcciones que
se ha hecho con su obra después de su muerte en el año 1979.

Escribe Martín Sevillano: “A partir de 1961 la situación inicia un
proceso de cambio que irá conformando un campo artístico sometido a los
designios políticos. De esta manera el campo artístico devendrá en un
espacio regulado por un principio heterónomo, lo que supone una
contradicción, pues desde las Vanguardias se le supone autónomo. Es en
este momento cuando se prohíbe la venta de libros considerados
contrarrevolucionarios y cuando, en principio a petición de los
intelectuales e incluso desde las páginas de Lunes de Revolución, se
gesta el Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas.

Más adelante Martín Sevillano ofrece en detalles las razones que
desencadenaron la ira del nuevo gobierno. “Sucedió, sin embargo, que por
esos días se secuestra un corto cinematográfico realizado por Sabá
Cabrera Infante y Orlando Jiménez que iba a ser emitido en el programa
televisivo de Lunes de Revolución. La protesta del magazín, avalada por
los escritores y artistas, no se hizo esperar.

En esa coyuntura se celebra en junio (los viernes 16, 23 y 30) una serie
de reuniones en la Biblioteca Nacional que enmarcan el Congreso de
Escritores y Artistas. Es ahí cuando Fidel Castro pronunció sus
“Palabras a los intelectuales” que articuló en los primeros momentos del
discurso al emitir que “…dentro de la Revolución, todo; contra la
Revolución, nada. Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene
también sus derechos y el primer derecho de la Revolución es el derecho
a existir”.

Virgilio Piñera quien participaba en el congreso intervino y sus
palabras parcas, lejanas y frías, daban la impresión de no ser suyas y
menos, salidas de la boca de un poeta y dramaturgo erudito y locuaz. Así
nos cuenta Sevillano aquella escena fatal y oscura para el intelectual,
donde el miedo a los barbudos recién llegados al poder lo hicieron casi
enmudecer . Significativa fue la intervención brevísima que Virgilio
Piñera llevó a cabo: “Yo quiero decir que tengo mucho miedo. No sé por
qué tengo ese miedo pero es eso todo lo que tengo que decir”.

Años después, Reinaldo Arenas, dentro de su novela El portero, hará que
en una asamblea esópica el conejo inicie su discurso de la siguiente
manera: “Yo tengo miedo, mucho miedo, muchísimo miedo. En realidad creo
que me muero de miedo. Sí, casi muerto estoy. Pero también estoy seguro
de que si no fuera por el miedo no estaría casi muerto, sino
completamente muerto. Es decir, me hubiera matado yo mismo, porque el
miedo es lo único que nos mantiene vivos…”.

El poeta, junto a otros destacados representantes de la literatura y las
artes en Cuba, fue perseguido implacablemente hasta ser conducido a
prisión. Aquel exceso demostró el verdadero rumbo de la revolución
respecto a los escritores e intelectuales que se no ubicaban bajo la
sombrilla del absolutismo tropical. “En el posterior acontecer de la
historia cubana se suceden las represiones y las censuras; por supuesto
Lunes de Revolución desaparece, pero uno de los hechos más dramáticos
tendrá lugar en el otoño de ese mismo año.

El once de octubre, viernes de nuevo, se desarrolla una redada del
Ministerio del Interior. A pesar de que la acción se dirigía en el
centro de la Habana Vieja, Virgilio fue hecho prisionero a la mañana
siguiente en su casa de Guanabo, a treinta kilómetros, y conducido a
prisión. A su salida, encuentra la casa precintada.”

La alevosía del régimen de facto contra el mundo artístico y la
creación, su obstinación por adoctrinar en la sujeción a los autores y a
los libro, y la despiadada cacería contra todos lo que intentaban
ubicarse fuera de la revolución, definieron el carácter cultural del
país y el destino de quienes asumieran el rol de crear. Ana Belén Martín
Sevillano, con exactitud distingue el proceso en cuestión y su impacto
en la cultura nacional. “Estos serían los rasgos que nos conducen, desde
la experiencia de Virgilio Piñera, a la estructuración del campo
artístico y literario en la Cuba revolucionaria. Cuando en principio
debiera ser éste un campo autónomo (siempre relativamente) se configura
como un campo donde inciden otros, especialmente el ideológico.”

Para continuar abordando este tema, acudo, finalmente, al análisis
crítico de Ana Belén, quien observa ciertos detalles en el proceso
contra el poeta. “Si Virgilio Piñera fue detenido y apresado, (…) era
porque su nombre figuraba en
una lista no escrita de temperamentos
indóciles que difícilmente se ajustarían a los nuevos parámetros que
oficializaba el discurso ideológico.”

A pesar de estos negros augurios, Virgilio Piñera decidió permanecer en
Cuba. En el año 65, la política homofóbica se agudiza y a su término un
gran número de artistas y escritores son enviados (…) a los campos de la
UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción, creados en el año
1964 y situados en torno a la provincia de Camagüey, donde se sometía a
los presos a trabajo forzado y a adoctrinamiento político).

Cuando en 1967 el escritor español Juan Goytisolo visita Cuba, Piñera le
informa de que existen más de 60.000 presos y le transmite su pavor. El
documento que sirvió para la condena internacional del régimen cubano
por la vejación de los derechos humanos en estos cuasi-campos de
concentración fue el film de Néstor Almendros y O. Jiménez, Conducta
impropia (1984), donde se recogían testimonios directos de los presos y
de su situación. Muy significativamente los autores le dedicaban su
trabajo a Virgilio Piñera.

Será en 1969, año en que Piñera publica el conjunto de su poesía bajo el
título de La vida entera, cuando se cierre el capítulo de su ejercicio
literario legitimado, pues en los diez años que le quedaban de vida no
volvió a ver publicada ninguna de sus obras, al tiempo que sus artículos
y colaboraciones quedaban bastante menguados.

Tras el caso Padilla (1971), la intransigencia más severa se
institucionaliza y la obra de Piñera quedaba totalmente censurada en
Cuba, así como su publicación en el extranjero.

Bibliotecarios Presos

“No podían ver el mundo que se hallaba al otro lado de las montañas.
Tan solo existía un vacío de oscuridad y
de cumbres”
Ayn Rand

Si los días 16, 23 y 30 de Junio de 1961 son recordados con tristeza
por la intelectualidad cubana, por aquella sentencia de Castro que los
condenó a estar solo dentro de la revolución, las fechas posteriores al
18 de Marzo del 2003 también pasan a la historia de Cuba como “la
primavera negra” cuando diecisiete bibliotecarios independientes fueron
condenados y decomisados libros en veinte y dos bibliotecas. Además,
de infligir injustamente largos años de prisión a periodistas,
activistas políticos y de derechos humanos.

Aquella acción, condenada internacionalmente, ratifica la permanente y
sistemática violación a los derechos del pueblo cubano y particularmente
contra las personas que deciden, con valentía, realizar una vida
separada de todo compromiso con la dictadura cubana. El deterioro de las
libertades básicas en la isla y las injustas sanciones contra ellos,
permitieron, por primera vez en cuatro décadas, que el mundo, incluyendo
a un sector importante de la izquierda, reconociera las flagrantes
infracciones del régimen cubano a su pueblo en materia de derechos
políticos, económicos, sociales, y culturales.

Cuba es el país del mundo con la mayor per. cápita de prisioneros de
conciencia del mundo. Tiene, además, el primer lugar en el número de
periodistas encarcelados y es el único en todo el universo que mantiene
prisionero a trece personas por ofrecer libros e información. Un record
tan lamentable solo puede concebirse cuando la maldad, unido al espíritu
criminal del régimen, y la ambición por el poder total, se compensa con
el sufrimiento del pueblo y de sus opositores.

Como no se observa ninguna voluntad a corregir esos graves errores,
nosotros mantenemos las denuncias contra el caciquismo criollo, la
censura a los libros y el encarcelamiento a bibliotecarios y periodistas.

El mundo libre no debe callar. La libertad que ustedes disfrutan debe
servirle para que asuman la responsabilidad de solidarizarse con el
dolor del pueblo cubano. Lo mejor y más digno de nuestro país, está
encerrado en celdas tapiadas con láminas de aceros y barrotes de
hierro. En esos lugares oscuros, ellos son más independientes que sus
verdugos. Ellos están allí por querer ejercitar sus derechos a la
libertad. Ninguna prisión le impedirá soñar con una Cuba “con todos y
para el bien de todos.”

La lectura sin censura, es el símbolo que sostenemos en nuestro
proyecto y que llevó a nuestros compatriotas a la prisión por ofrecer
bibliografía no autorizada por la dictadura. Los invito a no callar
este crimen. Pidamos con urgencia la libertad de todos los prisioneros
políticos y de conciencia en Cuba. Si logramos que sean liberados los
bibliotecarios también serán libres los libros que ellos desean promover
entre el pueblo cubano.

Muchas Gracias.

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(Grabación y fotos ©: Alexis Gainza Solenzal).

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Otros documentos en este sitio sobre la Conferencia de la Sociedad
Internacional de Derechos Humanos “Libertad de opinión y de prensa para
todos los cubanos: Perspectivas para un cambio democrático en Cuba”,
Köningstein/Taunus, 5 – 6 de Mayo de 2006:

Yo Pido la Mayor Solidaridad Posible Para la Causa Democrática Cubana.
Palabras de Huber Matos en la Conferencia Anual de la Sociedad
Internacional de Derechos Humanos, 56 de Mayo, Alemania

Ellas Son la Esperanza, el Futuro, la Certeza de que Este Tiempo Quedará
Atrás ….Palabras de Yolanda Huelga, Dama de Blanco, en la Conferencia
Anual de la Sociedad Internacional de Derechos Humanos, 5 6 de Mayo,
Alemania

Desde Alemania la Sociedad Internacional de Derechos Humanos Reitera el
Apoyo a Opositores Democráticos y Prisioneros Políticos Cubanos

LLamado a la Unidad y a Usar Verdaderos Métodos de Lucha para Liberar
a Cuba del Comunismo

¿What Does It Mean to Be Informed, or to Informe People in Cuba?

http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=5440

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