Los campos de concentración de Castro
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.

La comparsita de Mariela

La comparsita de Mariela

Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión

LA HABANA, Cuba, 21 de mayo (www.cubanet.org) – El Día Mundial contra la
Homofobia se celebró públicamente en La Habana el sábado 16 de mayo a
golpe de rumbita. La prensa nacional destacó el Día del Campesino.
Agencias de prensa extranjera en La Habana reflejaron el hecho con la
expectación que economizó la media oficial.

Un ejemplo. La AP lanzó la noticia bajo el titular "Gays cubanos salen
masivamente a las calles". No había que exagerar. Ni tan masivamente, ni
por las calles, ni en plural.

La asistencia al Pabellón Cuba, sede matutina de las actividades, colmó
el espacio que de todas formas no llega a ser el del Estadio
Latinoamericano del Cerro. No acudieron en apabullante número, a todo
dar; serían poco más de un millar de personas.

La principal organizadora del evento y directora del Centro de Educación
Sexual (CENESEX), Mariela Castro Espín, precisó los objetivos del
evento a los asistentes: "Para que la revolución sea más profunda y
abarque más ampliamente todas las necesidades del ser humano".

La presencia en el foro de conferencias del presidente de la Asamblea
Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, dio carácter más representativo a la
actividad. Este declaró que "se ha avanzado en los derechos de los
homosexuales en Cuba".

Por las declaraciones de organizadores y asistentes se infiere que el
rechazo sempiterno a la diversidad sexual viene de la población que no
la acepta todavía. Mientras, las instituciones gubernamentales tratan de
hacer el camino más fácil.

Más claro, huele a búsqueda de clientelismo político. A la necesidad del
gobierno de mostrar cambios en la isla. Con esfuerzos por reflejar una
imagen light hacia el extranjero, sobre todo hacia la Unión Europea, de
voluntad aperturista. Acciones para reforzar la pretendida unidad junto
a sus líderes y su obra. Por convencernos de sus buenas intenciones al
cabo de 50 años en el poder sin permitir diferencias.

¿Mejor discurso? ¿Un gesto sincero y transparente? Sí, pedir perdón con
mayúscula a quienes fueron expulsados de las aulas o del trabajo por
parecer que eran, o por mostrar sin miedo su verdadero rostro.

Perdón también a quienes obedecieron los mandatos de una aberrada
inquisición heterosexual y machista, y se flagelaron a perpetuidad al
torcer el rumbo de su sexualidad cuando el de su íntima preferencia les
indicaba otra.

Pedir perdón a los que amaron bajo el tapete de la falsa amistad, el
fingido compadrazgo, la cercana vecindad, y vivieron angustiados por los
apremios del auténtico desfogue de una sexualidad reprimida a duras penas.

Excusarse con palabras de perdón, hasta a los que arrollaron embullados
por las rumbitas de una comparsa patética, que no es una marcha de
orgullo homosexual, porque las marchas aquí tienen otro carácter y aun
son posesión del feudo de la heterosexualidad.
Es inexacta, además, la idea de que la población rechaza a los
homosexuales. Porque la población en los años 60, nunca pidió la
existencia de los campamentos de la UMAP, ni realizó la razzia de la
"noche de las Tres P", ni condenó al ostracismo a profesores,
escritores, artistas, pintores, estudiantes, religiosos.

Tampoco la población refrendó esa tendencia de exclusivismo heterosexual
en un Congreso de Educación y Cultura en el año 71. Mucho menos fue la
que envió a homosexuales y lesbianas por centenares al destierro
durante el éxodo de Mariel sin otra explicación que la disyuntiva de
irse en un barco o cumplir 5 años en la cárcel, porque eran parte de la
"escoria".

Se debe pedir perdón por los años malgastados en injurias, diatribas y
represiones, por no haberlos invertido en un verdadero y amplio
desarrollo del capital humano del país. Ahora, ¿quién devolverá esos
años adeudados a tanta gente?

Ni comparsitas ni rumbitas podrán borrar la verdad oculta el día que en
realidad se respeten los derechos humanos en Cuba. Porque todos seremos
libres, primero, de todos nuestros miedos y tabúes. Entonces sí que
podremos dejar atrás la noche oscura y amarnos bajo la luz del sol
implacable que nos baña.

Cuba: La comparsita de Mariela (21 May 2009)

http://www.cubanet.org/CNews/y09/mayo09/21_C_1.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *