Los campos de concentración de Castro
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El comandante estaba desinformado

El comandante estaba desinformado
José Fornaris (PD)

LA HABANA, Cuba, octubre (www.cubanet.org) – En los primeros días de
septiembre, Fidel Castro le confesó a la directora del periódico La
Jornada, de México, que él era el responsable del encierro en las
Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) de más de cuatro mil
homosexuales en los años sesenta del pasado siglo.
A esos campos de concentración fueron a parar, según informes no
oficiales, unos 22 mil cubanos. Allí había de todo como en botica. La
reclusión dependía de un mecanismo engrasado al efecto por defensores de
la pureza de la revolución; e impuro podía ser cualquiera por cualquier
cosa.
Hace unos días, Mariela Castro Espín, declaró a una publicación
electrónica de Suiza, que su tío no conocía en su momento de la
existencia de la UMAP.
Esas Unidades Militares de Ayuda a la Producción estuvieron activas
cuatro años (triturando derechos de cubanos inocentes) y el Comandante
en Jefe no conocía de su existencia. ¿Quién estaba entonces al tanto,
Raúl Castro que era el segundo al mando y ministro de las Fuerzas
Armadas revolucionarias (FAR)?
Más cubanos que los 20 mil muertos que siempre han afirmado que costó
el triunfo de su Revolución (la lista con los nombres de esas víctimas
nunca ha sido divulgada) recibieron tratos crueles, inhumanos y
degradantes; y los hermanos Castro, que por obligación debían conocer
del asunto, no sabían nada.
Cuando el caso de los altos oficiales de las FAR y el Ministerio del
Interior (MININT) involucrados en tráfico de estupefacientes en 1989,
los Castro tampoco estaban al tanto de esa situación tan grave.
En Cuba existen un montón de organizaciones oficiales, entre ellas el
Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, los Comités de
Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, la
Asociación de Nacional de Agricultores Pequeños, la Seguridad del
Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y muchas otras; además de los
ministerios.
Y como si eso fuera poco, hay personas dedicadas nada más que a escuchar
las opiniones y rumores que emiten o circulan dentro de la población. Y
también los llamados PC (Personal de Confianza) que actúan de manera
anónima en barriadas y comunidades. Todos están obligados, a informar,
en algunos casos directamente a las altas esferas del Estado, sobre
cualquier asunto que pueda dañar en algo los intereses del régimen.
A todo eso agreguémosle que los cubanos, por idiosincrasia, somos
bastante extrovertidos, y emitimos opiniones y hablamos sobre cualquier
tema en los más disímiles lugares.
Así las cosas, de acuerdo con su sobrina Mariela, Fidel Castro no sabía
de la existencia de la UMAP debido, entre otros asuntos, a que estaba
poniendo promulgando leyes para el bienestar del pueblo. Los miles de
cubanos que fueron recluidos en esos campos de concentración, al parecer
no eran parte del pueblo. ¿Y qué leyes son esas promulgadas por el
Comandante, que no se conocen?
Sólo por haber creado y mantenido durante varios años la UMAP, hace
tiempo que el tio y el padre de Mariela debieron haber sido sacados del
poder. Parece que en el código de la familia Castro, no incluye pedir
perdón –la humildad no está en el diccionario de estas personas- ; no
obstante, para sus integrantes más representativos, quizás esa sea la
alternativa menos dramática en el horizonte.
fornarisjo@yahoo.com
http://www.cubanet.org/CNews/year2010/Oct2010/29_C_2.html

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