Los campos de concentración de Castro
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Antes y después

Antes y después
Friday, September 23, 2011 | Por Leannes Imbert

LA HABANA, Cuba, septiembre (www.cubanet.org) – Cuando se habla de
censura, represión, acoso y crímenes de odio contra los homosexuales
cubanos, de inmediato nos vienen a la mente las Unidades Militares de
Ayuda a la Producción (UMAP), creadas el 19 de noviembre de 1965, donde
fueron confinados alrededor de 25 mil hombres, sobre todo jóvenes en
edad militar. Eran homosexuales, religiosos y disidentes a los que se
catalogó de parásitos, vagos y antisociales, y víctimas de los castigos
ideados por militares como José Ramón Silva, Rogelio Acevedo, Víctor
Drake, René de los Santos, Ramón Pardo, Israel Pardo, Quintín Pino,
Reinaldo Mora, Carlos Cabale y Felipe S. Guerra.

Las muestras de homofobia del gobierno no comenzaron con estos campos,
se manifestaron desde el triunfo de la revolución. Tal fue el caso de
"la noche de las tres p", redadas ordenadas por el Ministerio del
Interior en 1962 contra prostitutas, proxenetas y "pájaros"
(homosexuales). Una de sus víctimas fue el escritor Virgilio Piñera,
quien durmió una noche en los calabozos de la prisión El Príncipe.

Los cientos de homosexuales recogidos con el objetivo de erradicar la
homosexualidad en Cuba, fueron enviados a un campo llamado Diego Pérez.
Se hizo famoso un homosexual que al llegar gritó: "Oh Dios mío, al fin
en el Paraíso", aunque en realidad no era el Paraíso sino el primer
campo de "reeducación" castrista.

Ante las presiones de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC),
de organismos internacionales y de intelectuales extranjeros de
renombre, fueron cerradas las UMAP en 1968, aunque con su clausura no
terminaron los juicios sumarios, la autocensura y los suicidios, ni
otros abusos contra los homosexuales por parte de la homofóbica revolución.

También hay que añadir al muestrario de abusos la expulsión deshonrosa
del ejército de los homosexuales descubiertos, así como la prohibición
en muchos centros de trabajo estatales de contratar homosexuales en
muchos puestos. El Partido y la Juventud Comunista tampoco admitían
homosexuales en sus filas.

Del 24 al 28 de abril de 1971 se celebró en La Habana el Primer Congreso
de Educación y Cultura, donde se tomaron acuerdos que sancionaban y
marginaban explícitamente a los homosexuales, de la vida cultural de la
nación y del Ministerio de Educación.

En 1974 se aprobó la Ley 1267 que, en su inciso J, sancionaba el
¨Homosexualismo ostensible y otras conductas socialmente reprobables que
proyectándose públicamente, incidan nocivamente en la educación,
conciencia y sentimientos públicos (…) ¨.

En 1980 se produjo el éxodo de Mariel. Homosexuales, prostitutas y
religiosos fueron obligados a salir de Cuba después de sufrir todo tipo
de humillaciones públicas, escarnio y actos de repudio.

El 30 de abril de 1988 entró en vigor la Ley 62, cuyo artículo 303
sancionaba a todo el que "importune a otro con requerimientos
homosexuales u ofenda el pudor o las buenas costumbres con exhibiciones
impúdicas o cualquier otro acto de escándalo público".

El 24 de agosto de 1997 la policía realizó una redada contra los gays
que participaban en una fiesta en un lugar llamado El Periquitón. Fueron
detenidas cientos de personas a las que se les impuso multas. La redada
se hizo famosa porque entre los detenidos estaban el cineasta Pedro
Almodóvar, la actriz transexual española Bibi Anderson y el modista
francés Jean Paul Gaultier.

Los anteriormente mencionados y muchos otros hechos, prueban el odio de
la cúpula que gobierna Cuba desde 1959 hacia las personas LGBT, desde
mucho antes y hasta mucho después de las UMAP, su manifiesta aversión
hacia todo aquel que disienta del discurso oficial y del concepto
burgués de familia y la heteronormatividad.

Es hora de que asuma su responsabilidad, y reciba la justa condena, el
régimen cubano, que no solo envió a campos de concentración y hospitales
psiquiátricos a miles de personas, sino que además negó todas las
oportunidades, hostigó, reprimió y obligó al exilio a otras decenas de
miles, durante décadas, por el solo hecho de tener una orientación
sexual "impropia" .

Muchos son los crímenes que debería investigar la Sra. Mariela Castro, y
no sólo los de las UMAP y el quinquenio gris, como ha anunciado. Las
UMAP son solamente uno más.

leanesimbert@gmail.com

http://www.cubanet.org/articulos/antes-y-despues/

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