Los campos de concentración de Castro
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.

Por Dios, cardenal!

¡Por Dios, cardenal!
octubre 19, 2014 12:25 pm·

Cuba actualidad, Matanzas, (PD) Para escribir estas líneas, he tenido
que pensarlas bastante y situarme en el terreno resbaladizo de la duda.

Un comentario escrito por Félix Luis Viera y aparecido en Cubaencuentro
el pasado 18 de agosto se refiere a opiniones del cardenal Jaime Ortega
Alamino sobre lo que sucedió en los campos de trabajo forzado conocidos
como Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) entre 1965 y 1968.

El Cardenal Jaime Ortega merece todo mi respeto, aunque no concuerde con él.

En relación a los hechos a los que se refiere el cardenal Ortega, el
Gobierno guarda silencio. No menciona tales bajezas cometidas contra la
dignidad humana. Quizás su objetivo es que las nuevas generaciones
ignoren esos hechos, como si nunca hubieran sucedido.

El prelado opina que la acción aberrante e inhumana de enviar a miles de
jóvenes a campos de trabajo forzado solo por su forma de pensar o sus
preferencias sexuales, “fue una acción de Dios para alcanzar el reino de
los Cielos y no de Fidel Castro y sus militares”.

Por lo tanto, había que soportar todas las vejaciones que sucedieron en
los campamentos de la UMAP, que recordaban a los campos de concentración
de los nazis, porque “el perdón sería el paliativo necesario” y había
que “olvidarlos en lo que se pudiese”.

Sé que el Cardenal, que en aquellos momentos tenía alrededor de 30 años
y era sacerdote, sufrió en carne propia tales vejaciones.

En Cuba, al implantarse el ateísmo comunista, a la Iglesia Católica le
tocó el mayor por ciento de la ignominia y el acoso, sin olvidar a los
Testigos de Jehová, los Adventistas del Séptimo Día y los santeros.

En aquella época, los homosexuales sufrieron escarnios y persecuciones
sin precedentes en nuestra Historia.

En el comentario de Félix Luis Viera se percibe cierto distanciamiento.
Al rebatir las declaraciones del cardenal, más por decencia que por
otros motivos, evita el empleo de epítetos e insultos, lo cual aplaudo.

Puedo imaginar, con tales declaraciones del Cardenal, cómo se sentirán
los que tuvieron que soportar la ignominia y los vejámenes de las UMAP,
el Gulag castrista. Recordarán todos los abusos a los que fueron
sometidos, cómo fueron llevados al límite de la resistencia en su
condición humana. En una sucesión de escenas, volverán a verse allí,
rodeados de guardias abusivos, maltratos y ofensas por doquier.

Conocí a muchos atentaron contra su vida, o clamaron para que la muerte
se los llevara para siempre porque no podían aguantar más los abusos de
los soldados (¿o bestias?).

Para las víctimas de las UMAP nunca hubo justicia.

Me adhiero a lo que escribió Félix Luis Viera en su artículo. Aquellas
nefastas y degradantes acciones del gobierno castrista no pueden
olvidarse. No se trata de venganza, sino de justicia. Mientras no haya
justicia para las víctimas, seguirán latentes las consecuencias de
aquellos campos de concentración, esos que para el cardenal Jaime Ortega
fueron sencillamente “una acción de Dios”. ¡Por Dios, cardenal!

Para Cuba actualidad: ugosanchoyerto@gmail.com

Source: ¡Por Dios, cardenal! | Primavera Digital –
http://primaveradigital.net/por-dios-cardenal/

Tags:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *